A pesar de todos los avances, la sociedad actual está marcada por altos niveles de depresión, ansiedad y problemas mentales. Un informe de la OCDE señala que una de cada cinco personas tiene trastornos psicológicos más o menos graves. Para Pablo Fernández Berrocal, catedrático de psicología de la Universidad de Málaga, este dato muestra que hay un alto nivel de infelicidad. Por ello, las personas valoran cada vez más la calidad emocional del lugar de trabajo. Aunque lo ideal es trabajar en aquello que nos apasiona, la realidad es que las circunstancias a veces no lo hacen posible. Por ello, los expertos nos proponen algunos trucos para disfrutar más de nuestro día a día laboral.

El para qué y el cómo cambian el resultado

Fernández Berrocal apuesta por la focalización en los aspectos positivos del empleo porque, "según diversos estudios, ser consciente del valor que otorga nuestro trabajo, tanto a uno mismo como a los demás, ofrece altas dosis de satisfacción personal". También es partidario de buscar opciones de cambio dentro del propio ámbito laboral. A veces, sin necesidad de irse de la empresa, es posible encontrar otros puestos más afines a nuestros valores.

Para Borja Vilaseca, autor del bestseller El Principito se pone la corbata, el elemento esencial es la responsabilidad personal. La persona debe asumir que es cocreadora del empleo que tiene, ya que es el resultado de las decisiones que ha tomado en la vida. Vilaseca considera que "esta acción empodera a la persona. A lo mejor no se puede cambiar de trabajo pero siempre se puede cambiar la actitud con la que se afrontan las relaciones laborales. No me gusta el trabajo pero lo aprovecho para ir creciendo".

En este sentido, Guzmán Martínez, consultor de talento y headhunter, propone varias ideas para disfrutar más del trabajo, como por ejemplo aprovechar los distintos niveles de energía que tenemos durante el día. De este modo, el objetivo es realizar aquellas tareas más complejas o menos agradables en el momento que tenemos mayor dosis de energía y a la inversa. También, hacer descansos al terminar cada gestión y personalizar nuestro espacio en la oficina con objetos que nos aporten buenos recuerdos. Además de huir de las personas tóxicas y no dejar de construir paralelamente nuestro sueño profesional.

Todas estas ideas fueron percibidas y transformadas en negocio por Mr. Wonderful. Una empresa que nació en 2011 de la mano de Javi y Angi, un matrimonio de emprendedores dedicados al diseño gráfico. A través de frases plasmadas en tazas, lápices, carteles, alfombrillas de ordenador o agendas consiguieron conquistar con su filosofía optimista el espacio laboral. Sus productos arrasaron en el mundo online en un tiempo récord, y hoy ya se pueden adquirir en las grandes superficies de todo el país. Como apuntan Javi y Angi, "todos hemos experimentado cómo pequeños detalles de repente hacen de punto de inflexión y le cambian a uno el humor. Así que si encima de leer una frase motivadora la tienes en un producto con un buen diseño, mejor".

La tecnología es libertad

Además de estas técnicas para ser más felices en el trabajo, todos los autores coinciden en que un buen uso de la tecnología puede mejorar la relación del empleado con su entorno laboral.

Fernández Berrocal tiene claro que "un uso inteligente de la tecnología nos puede hacer más felices, ya que permite trabajar desde donde nos interesa y ahorrar mucho tiempo en desplazamientos". Martínez y Vilaseca, además, hacen hincapié en cómo la tecnología puede mejorar la productividad y eliminar aquellas tareas ausentes de creatividad, generando un aumento de la motivación en el empleo.

En Mr. Wonderful, tal y como apuntan Javi y Angi, la tecnología juega un papel clave para unir al grupo y compartir valores. Así, por ejemplo, "el Whatsapp nos permite agilizar decisiones y comentar proyectos en marcha con el equipo".

Educación en valores emprendedores y emocionales

Para Vilaseca, la nueva educación debe empoderar a los ciudadanos para que puedan valerse por sí mismos. "Estamos en un cambio de paradigma educativo. Nos han formado para ser trabajadores y buscar un buen empleo. Y ahora la educación nos debe enseñar a ser emprendedores y crear nuestro propio camino profesional". La nueva educación tendrá formación emocional para aprender a ser feliz y emprendedora para valerse por uno mismo en el mercado laboral. Porque, en opinión de este experto, "la responsabilidad personal es el leitmotiv de la nueva era. Hacerse cargo de uno mismo y orientar nuestra vida al bien común".

En busca del espíritu millennial

En los últimos años, la forma de concebir el trabajo ha cambiado radicalmente. Fernández Berrocal señala que las nuevas generaciones, a diferencia de sus padres, ya no buscan un trabajo exclusivamente como un medio para sobrevivir, sino que ahora además debe ser una fuente de desarrollo personal y profesional.

Martínez, que trabajó como director de RRHH de Hawkers, conoce bien las inquietudes de los millennials. Y afirma que, para ellos, "el sueldo no es suficiente para aceptar un empleo. Su prioridad es obtener satisfacción personal a través del disfrute en el trabajo, los retos constantes y la flexibilidad horaria".

Vilaseca tiene claro que en los próximos años disminuirá el porcentaje de empleados y subirán los freelance y emprendedores. "Las nuevas generaciones van a tomar conciencia de que el nuevo camino es crear su propia profesión", apunta.